La Pregunta Fundamental

Nivel Mental

La pregunta básica de la humanidad: ¿quién soy? Tiene muchas respuestas y todo depende del nivel desde el cuál respondes. En el nivel mental encontrarás descripciones de tus cualidades, atributos y habilidades: soy hombre… joven… blanco… inteligente… honesto… en fin, un rosario de palabras descriptivas que ciertamente corresponden contigo y millones más. Además, suele ser un juicio de demarcación: ¿joven respecto de quién? ¿blanco como quién o diferente de quién? Todo se presta para un ejercicio mental que no significa nada. Por otra parte, ¿cómo sabes que eres inteligente? ¿qué sabes para probarlo? ¿será solo una creencia acerca de ti?

Desde el Emocional

Y si vamos más profundo, al nivel emocional, encontraremos respuestas como: soy un hombre tranquilo, un ser humano equilibrado, soy un buen amigo… en fin, expresiones que reportan comportamientos y momentos puntuales, sin embargo: ¿siempre eres así? ¿será posible que también tengas accesos de malgenio, volubilidad en los que seas difícil de tratar? ¿Será posible que si las cualidades positivas son blancas y las negativas sean negras, tú seas gris o a rayas?

En el ámbito Espiritual

Nos queda el nivel espiritual, solo que allí nos encontramos con un problema: la tematización, la expresión o comunicación de la experiencia. No importa qué experiencia tengamos, sólo tenemos un lenguaje para expresarlo. Y los lenguajes limitan la experiencia, la demarcan, la encasillan dentro de un horizonte interpretativo lógico-racional muy limitado que genera malentendidos cuando se trata de un tema humano, integral y profundo. Para acceder al Yo Soy es importante ir más allá, ir al no lenguaje. Ir a la experiencia no tematizada y dejar de lado todo intento de tematización, de comunicación y lenguaje. Déjalo en tu experiencia íntima, quédate contigo, en ti. Evita ceder al impulso narcisista de querer comunicar todo, publicar todo, como si ello fuera radicalmente importante para otros. Presta atención al ser, mucho más que al parecer o al aparentar. Es necesario ir a la humildad de la experiencia íntima, privada, silenciosa.

Sólo tu propio silencio interior encontrarás respuestas íntimas, personales y profundas. Sólo allí alcanzarás significado, sentido y dirección vital. Seguirá siendo difícil contarlo, tematizarlo, compartirlo con palabras. Aunque la verdad, será más difícil ocultar tus respuestas… se te notarán, tú notarás la diferencia.

Ever VegaLa Pregunta Fundamental
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